Aléjate de los abrazos huecos y de las palabras vacías. De las excusas y las evasivas. Mantente lejos de los que no hablan, de los que no sienten, de quienes tienen miedo a querer. De los que siempre escogen el camino fácil, de los que no se conmueven, de los que no evolucionan.
No dejes entrar en tu vida a aquellos que se quedan solo en la superficie.
Aléjate de los que no hablan con el corazón, de los que viven en una realidad que no existe, de los que callan, de los que no se emocionan.
Mantente lejos de quien no sabe querer y de los que no se permiten sentir, de los que no dejan que las emociones los descoloquen. No creas a quienes saben de enamoramiento, pero no de amor.
Aléjate de quien solo te regala los oídos, de quien deja puertas abiertas sabiendo que no habrá nada detrás de ellas.
Quédate con quien quiera crecer… contigo. El mundo es de los auténticos, de los que se entregan, de los que arriesgan a pesar de que puedan sufrir, de los que se comprometen, de los que aman, de los que se emocionan.
Quédate con los que tienen miedo, pero aún así se arriesgan, con los que se quedan. Quédate con quien crea que la vida es más bonita cuando se comparte. Quédate con los que sienten, con los que se mojan, con los que lloran, con los que piden perdón.
Quédate con quien te bese el alma, la piel te la besa cualquiera.
